Usted está aquí

“Que también llegaran ayudas pensadas en las necesidades de las mujeres, fue algo muy significativo” Denisse, tras huracán Iota en San Andrés y Providencia

Denisse vive en el sector de San Felipe en Providencia, ella fue una de las más de seis mil personas afectadas en el archipiélago por el paso del huracán Iota en noviembre de 2020, y es beneficiaria del proyecto ‘Fortalecimiento de la oferta de servicios de salud sexual y reproductiva, atención de violencias basadas en género y violencia sexual en el Archipiélago, para la respuesta territorial en el contexto humanitario y de pandemia por COVID-19’

Cuando el equipo de profesionales del proyecto llegó a las islas, la comunidad estaba intentando reconstruirse luego de ser afectada por la fuerza de Iota; Denisse: “la situación para las mujeres era complicada, muchas no teníamos donde vivir, no teníamos ropa, ni dinero y escaseaba la comida”. Muchas casas se las llevó el huracán completamente, otras estaban sin techo como es el caso del hogar donde vive esta mujer con su mamá y su hermano menor.

Entre diciembre 2020 y marzo de 2021, el Fondo de Población de las Naciones Unidas - UNFPA -, en coordinación con el Ministerio de Salud y Protección Social, la Secretaría de Salud del Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, con el apoyo del socio implementador Fundación Oriéntame, puso en marcha diversas acciones de fortalecimiento de la oferta de servicios de salud sexual y reproductiva y atención a sobrevivientes de violencia basadas en género, enfocadas en prevención del embarazo en la adolescencia, así como en la prevención y atención de la violencia sexual en las Islas.

A través de grupos de WhatsApp y de las redes sociales me enteré de los talleres que las psicólogas  estaban realizando para las mujeres en la isla, sobre derechos sexuales y reproductivos, salud sexual y reproductiva, y violencias basadas a en género”.

Denisse recuerda que, tras el paso del huracán, a la isla llegaron muchas ayudas, en su mayoría de alimentos, pero esta fue la primera ayuda que recibió con productos e información en derechos sexuales y reproductivos, “haber participado en un taller integral donde se habló de diferentes temas y recibir el kit dignidad fue algo muy significativo, porque realmente después del huracán, en lo personal, siento que la parte emocional y psicológica de uno como mujer estaba muy afectada. Entonces, recibir este kit con cosas que realmente necesitamos las mujeres, como las toallas higiénicas, pantys, linternas, fue recibir un kit integral; además el apoyo y asistencia para nosotras nos ayudó en ese momento a solventar esa situación difícil”.

Ella, su mamá y 23 mujeres más del sector en donde viven en Providencia, participaron en los talleres realizados por las profesionales de psicología, en los diferentes sectores de la isla. En estas actividades, a través de metodologías estratégicas, las participantes accedieron a información en derechos y conocieron la ruta de atención para sobrevivientes de violencias basadas en género y violencia sexual disponible. Hoy Denisse, y más de 800 mujeres en el Archipiélago, cuentan con la información de los lugares a los que pueden acudir en caso de sufrir algún tipo de violencia, “algo que aportó mucho fue conocer la ruta de atención, porque en ocasiones no se sabe a qué institución acudir o a qué persona buscar para que lo apoye”.

Aunque en otras ocasiones había participado en espacios de información sobre estos temas, los talleres coordinados por UNFPA reforzaron sus conocimientos en materia de derechos sexuales y reproductivos, y le brindaron información que no conocía sobre las violencias basadas en género, su prevención y atención.

Para Denisse, que la isla registre pocas cifras de violencias basadas en género, se debe a varias cosas: primero, la gente no denuncia, segundo, por ser una isla pequeña si alguien denuncia se sabe rápidamente, y tercero, las mujeres tienen miedo y les da pena. Por esto, “es importante seguir trabajando en el empoderamiento de la mujer y en el reconocimiento de nuestros derechos”.

Historias de resiliencia como la de Denisse y mujeres como ella, motivan al UNFPA y a sus socios a continuar articulando voluntades y recursos, desde los niveles nacionales y locales, para poner en marcha acciones ágiles y efectivas, que contribuyan en la re-construcción de los proyectos de vida de cientos de personas que con valor enfrentan las situaciones y desastres naturales más adversos.

Continuamos trabajando por las personas más dejadas atrás.

Conoce más sobre el trabajo realizado en San Andrés, Providencia y Santa Catalina https://lac.unfpa.org/es/news/luego-de-la-tormenta-iota-en-colombia-unfpa-brinda-ayuda-enfocada-en-salud-sexual-y