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Los sistemas de salud que construimos después de la COVID-19 deben llegar a todas las personas

Declaración de la Directora Ejecutiva del UNFPA, Dra. Natalia Kanem, con motivo del Día Internacional de las Personas con Discapacidad

3 de diciembre de 2020

 

Más de mil millones de personas viven con una discapacidad en la actualidad. Algunas discapacidades son evidentes, pero no todas. Las discapacidades del aprendizaje y los trastornos mentales, por ejemplo, pueden obstaculizar la participación plena y efectiva en la sociedad. A menudo las personas con discapacidad se enfrentan a un mundo con pocas comodidades o accesibilidad.

Hoy, en el Día Internacional de las Personas con Discapacidad, nos comprometemos a construir un mundo accesible para todas y todos. Hacer eso realidad requiere eliminar las barreras persistentes que aún son excluyentes con esta población. Exige ir más allá de las suposiciones sobre cómo “se ve” una discapacidad. Implica una participación significativa de las personas con discapacidad y estar a la altura del llamado de “nada sobre nosotros, sin nosotros”.

¿Cómo podemos asegurarnos de que todas y todos hagan realidad sus derechos y elecciones? ¿Qué debe suceder para que los servicios sean accesibles y para consolidar la igualdad de oportunidades para vivir y prosperar? ¿Cómo libramos a las sociedades del estigma y la discriminación a los que se enfrentan con demasiada frecuencia las personas con discapacidad? Mientras buscamos alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible para 2030, estas son preguntas a las que debemos responder y actuar con urgencia.

El aislamiento prolongado y las interrupciones en los servicios de salud y las rutinas debido a la COVID-19 han impuesto cargas adicionales a las personas con discapacidades, quienes informan que la respuesta a la pandemia se queda corta en cuanto a accesibilidad. No solo debemos continuar desmantelando barreras de larga data; también tenemos que trabajar más duro para asegurar que los logros existentes no se pierdan y que aceleremos el progreso, incluso en el avance del acceso a la salud y los derechos sexuales y reproductivos.

Las personas con discapacidad tienen los mismos derechos que todas las demás, como se afirma en la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad. Todos los países deben tener políticas y servicios de salud sexual y reproductiva totalmente inclusivos para las personas con discapacidad. Estos deben corregir las brechas actuales, por ejemplo, en el acceso a anticonceptivos o incluso a la atención ginecológica básica. Y nuestros esfuerzos para poner fin a la violencia de género deben abordar las vulnerabilidades agudas que ponen a las mujeres y niñas con discapacidad en mayor riesgo de violencia.

En UNFPA estamos intensificando nuestros esfuerzos para priorizar los derechos y las necesidades de las personas con discapacidad en todo lo que hacemos, incluidos nuestros esfuerzos de respuesta a la COVID-19 . A través del programa global 'Decidimos', estamos creando mejores datos y pautas más sólidas para hacer que la inclusión de la discapacidad sea más sistemática y basada en los derechos humanos.

En el futuro, mientras el mundo reconsidera la salud y otros sistemas a raíz de la pandemia, tenemos la oportunidad de abordar las desigualdades, la discriminación y la exclusión que la COVID-19 ha puesto al descubierto. Aprovechemos esta oportunidad para apuntar a una cobertura universal que defienda los derechos fundamentales, el bienestar y la dignidad de todas las personas.